Bullfrog
09/07/2010, 11:22
http://img695.imageshack.us/img695/6152/solomonkane05.jpg
Cuentan las leyendas que existió hace un tiempo un hombre que pactó con el demonio, el Guerrero Maldito lo llamaban. La leyenda cuenta que el demonio le fue tentando con presentes de poder y riquezas a cambio de favores cada vez más viles y crueles, su codicia y malignidad se fueron incrementado al tiempo que su fuerza, y al final acabó vendiéndole su alma. Una vez el demonio tuvo lo que quería, abandonó a su suerte al Guerrero Maldito, esperando con ansia su muerte para reclamar lo que es suyo; el Guerrero pronto comprendió que su enorme poder no le bastaba para conseguir sus propósitos si no contaba con los favores del demonio, se sintió traicionado y buscó venganza. Armó un pequeño ejército para llegar a las capas más profundas del Abismo donde mora el demonio y reclamar allí que le devuelva su alma inmortal, consiguió llegar al Abismo pero nada más se supo de él, ni de nadie de su ejército.
Los ancianos cuentan la leyenda a los más jóvenes para demostrarles que las ansias desmesuradas de poderes y riquezas tienden a cegar a los hombres, y su destino entonces es acabar consumido por su propio egoísmo. Se supone que todas las leyendas tienen parte de verdad, pero se hace muy difícil de creer que el Guerrero de la leyenda sea Garret Duskblade, aún así los ancianos murmuran que las descripciones cuadran a la perfección y temen su presencia, e incluso el más valiente de los hombres se siente intranquilo cuando Garret desenfunda su arma. Varias personas comentan que han oído susurros ininteligibles al luchar a su lado, sobretodo cuando consigue arrebatar la vida de un enemigo con su filo.
Carret Duskblade llegó con el viento de algún lugar del que no quiere hablar. Aunque es afable con los demás (sobretodo con los moribundos, a los que acompaña en su viaje al más allá tal y como profesa el credo de Kélemvor, al cual Garret muestra deberse) sus pesadillas nocturnas demuestran que algo horrible le pasó, a veces se despierta por las noches con la cara perlada de sudor y con un movimiento instintivo busca su espada para defenderse de un enemigo invisible. Nunca deja que nadie la toque y se muestra irritable cuando alguien quiere, aunque sea en broma, rozar tan siquiera la empuñadura. No quiere decir por qué, pero en algunas noches cuando se ha pasado un poco con la bebida comenta en confidencias con aquellos a los que más aprecia que su espada está maldita, que lo que ahora debe soportar es su cruz por todas aquellas decisiones erróneas que tomó en el pasado, balbucea el nombre de Demogorgon y lo maldice una y otra vez, explica que aunque los demonios nunca juegan limpio existen reglas que incluso ellos deben cumplir, y se les puede vencer.
Todo eso no hace más que acrecentar los rumores de los ancianos de que Garret Duskblade es el Guerrero Maldito, aquel que hizo un pacto con el demonio y que más tarde bajó a lo más profundo del Abismo a recuperar su alma. Pero si fuese él no se explicaría su corta edad ni su visible menor destreza con la espada ¿quizás sea su hijo? Aquellos que lo miran fíjamente cuando divaga sobre su pasado, pueden notar en el tono de su voz esa forma, propia de los ancianos, lenta y pesada de narrar corredurías de su pasado, y cómo sus ojos muestran el cansancio de una persona que ya ha vivido toda una vida.
http://img130.imageshack.us/img130/4793/solomonkane.jpg
Cuentan las leyendas que existió hace un tiempo un hombre que pactó con el demonio, el Guerrero Maldito lo llamaban. La leyenda cuenta que el demonio le fue tentando con presentes de poder y riquezas a cambio de favores cada vez más viles y crueles, su codicia y malignidad se fueron incrementado al tiempo que su fuerza, y al final acabó vendiéndole su alma. Una vez el demonio tuvo lo que quería, abandonó a su suerte al Guerrero Maldito, esperando con ansia su muerte para reclamar lo que es suyo; el Guerrero pronto comprendió que su enorme poder no le bastaba para conseguir sus propósitos si no contaba con los favores del demonio, se sintió traicionado y buscó venganza. Armó un pequeño ejército para llegar a las capas más profundas del Abismo donde mora el demonio y reclamar allí que le devuelva su alma inmortal, consiguió llegar al Abismo pero nada más se supo de él, ni de nadie de su ejército.
Los ancianos cuentan la leyenda a los más jóvenes para demostrarles que las ansias desmesuradas de poderes y riquezas tienden a cegar a los hombres, y su destino entonces es acabar consumido por su propio egoísmo. Se supone que todas las leyendas tienen parte de verdad, pero se hace muy difícil de creer que el Guerrero de la leyenda sea Garret Duskblade, aún así los ancianos murmuran que las descripciones cuadran a la perfección y temen su presencia, e incluso el más valiente de los hombres se siente intranquilo cuando Garret desenfunda su arma. Varias personas comentan que han oído susurros ininteligibles al luchar a su lado, sobretodo cuando consigue arrebatar la vida de un enemigo con su filo.
Carret Duskblade llegó con el viento de algún lugar del que no quiere hablar. Aunque es afable con los demás (sobretodo con los moribundos, a los que acompaña en su viaje al más allá tal y como profesa el credo de Kélemvor, al cual Garret muestra deberse) sus pesadillas nocturnas demuestran que algo horrible le pasó, a veces se despierta por las noches con la cara perlada de sudor y con un movimiento instintivo busca su espada para defenderse de un enemigo invisible. Nunca deja que nadie la toque y se muestra irritable cuando alguien quiere, aunque sea en broma, rozar tan siquiera la empuñadura. No quiere decir por qué, pero en algunas noches cuando se ha pasado un poco con la bebida comenta en confidencias con aquellos a los que más aprecia que su espada está maldita, que lo que ahora debe soportar es su cruz por todas aquellas decisiones erróneas que tomó en el pasado, balbucea el nombre de Demogorgon y lo maldice una y otra vez, explica que aunque los demonios nunca juegan limpio existen reglas que incluso ellos deben cumplir, y se les puede vencer.
Todo eso no hace más que acrecentar los rumores de los ancianos de que Garret Duskblade es el Guerrero Maldito, aquel que hizo un pacto con el demonio y que más tarde bajó a lo más profundo del Abismo a recuperar su alma. Pero si fuese él no se explicaría su corta edad ni su visible menor destreza con la espada ¿quizás sea su hijo? Aquellos que lo miran fíjamente cuando divaga sobre su pasado, pueden notar en el tono de su voz esa forma, propia de los ancianos, lenta y pesada de narrar corredurías de su pasado, y cómo sus ojos muestran el cansancio de una persona que ya ha vivido toda una vida.
http://img130.imageshack.us/img130/4793/solomonkane.jpg